Por Cristián Muñoz Césped
Consultor Ambiental
Gestión Integral
En Chile se está trabajando conscientemente sobre el universo de los residuos sólidos, con la misma inquietud como se está haciendo a nivel mundial.
En el panorama actual aún predomina los fuertes gastos que hacen los municipios y los gobiernos regionales para actividades de retiro, transporte y disposición final de los residuos, y menos en buscar y construir alternativas más sustentables y económicas a largo plazo. La segregación en origen, programas locales de valorización, o incluso co-generación, o co-procesamiento aun se encuentran lejanos.
La tasa de recuperación o reciclaje es baja. Si hablamos de reciclaje es un menos del 10% de los residuos que se generan. Cuando hablamos de reciclaje, en ocasiones se piensa .que el reciclaje es tomar el residuos, agruparlo, enfardarlo y venderlo a un tercero para que lo tenga como materia prima.
Lo que se está haciendo en Chile en temas de residuos me parece ineficiente. Sobre todo a nivel de los municipios. Es importante recalcar que hay fondos para invertir en estos temas. El Programa Nacional de Residuos Sólidos, el PNRS que entrega más de 256 millones de pesos para invertir en proyectos de gestión integral de residuos sólidos domiciliarios; proyectos que están enfocados en la segregación, valorización de residuos. Hablamos de proyectos macro para evitar la disposición fina, es decir encontrar nuevas rutas a la disposición final.
Enterrar la basura es hablar de $5.000 – 6.000 pesos por tonelada incluso $7.000 (pesos chilenos) puestos en relleno sanitario de Valparaíso.
Siete comunas de la V región y Valparaíso disponen sus residuos en el Relleno Sanitario. Los municipios, no solamente Valparaíso pagan cantidades brutales de dinero por disponer finalmente los residuos. Para bajar esos índices que son unos gastos grandísimos para los municipios, se aconseja la segregación en origen, programas de gestión integral de residuos sólidos para que se puedan materializar en el tiempo y tener una mejor rentabilidad para los municipios. Ahorro y disminución de egresos.
En Valparaíso, Jorge Sharp lo ha puesto en las calles, en gigantografía material que dice: “Valparaíso mas limpio”. Puede estar más limpio pero no se está reciclando ni valorizando los residuos. Es una gestión como cuando estas en la casa que escondes la basura debajo de la alfombra. Se ve limpio pero la basura esta ahí.
Es una oportunidad importante para Valparaíso que ha tenido un problema histórico con los residuos. Esto va en desmedro de la calidad de vida de los habitantes. La acumulación sin control provoca incendios en las quebradas y sectores altos. Los programas de gestión integral de residuos implícitamente incluyen generación de empleo, educación ambiental, que no es más que beneficio, crecimiento y bienestar.
Desde el enfoque de los municipios: están limitados en las formas en cómo pueden hacerse llegar de ingresos; sin embargo erogan fuertes sumas por concepto de limpieza, transporte y disposición final de residuos. Sin embargo es posible crear corporaciones que se hagan cargo de los residuos en las ciudades, con posibilidades de hacerlo rentable, reducir la tasa de lo que se gasta en disposición final, reducir la cantidad de materiales enviados a enterrar, y generar ahorros para los presupuestos anuales.
Esto es un concepto de invertir ahora y obtener un retorno en algunos años.
El modelo actual de Punto Limpio, es un mecanismo de entregar en bandeja a una empresa privada, una plata gratis. Aunque esa empresa realiza un retiro y transporte, la municipalidad no está ganando nada. A veces, hay que reconocerlo: los Puntos Limpios terminan transformados en microbasurales.
¿Qué hace falta?
En los residuos que se generan en la casa, hay mucho material como los residuos orgánicos generados en la cocina. Hay alternativas para recuperarlo y aprovecharlo sin si quiera pasárselo al camión de la basura. Hay que intervenir con las personas que tienen espacio para hacer composta en sus casas. Hay muchas realidades que son compatibles con este modelo de segregación y auto gestión.
En las comunas como La Pintana o La Granja (Santiago), el residuo orgánico se lleva a las plazas donde hay composteras. Esto se lleva a cabo con la voluntad de las personas y la organización de las comunidades. Para ellos y antes de comenzar un programa o proyecto debe iniciarse un programa de educación ambiental, compartir con la población los beneficios y explicar cómo funcionaría. La educación es clave. Ayudar a que las personas para que asimilen conceptos ambientales. Información que sea amigable para que todos comprendan los procesos y los proyectos.
Cuando se alcanza la segregación en origen en las casas es importante conectarlo con actividades locales y regionales para fomentar su recuperación, reutilización, reciclaje. Conectar con los individuos y organizaciones como los recicladores base.
La educación es fundamental para contrarrestar conceptos erróneos, como cuando se confunde el hecho llevar una botella a un contenedor en punto limpio con el concepto de reciclaje. Ese concepto falso donde se “espera”que una empresa se haga cargo de ella.
Los fondos de Protección Ambiental, si bien en un principio fue una curva ascendente, empezaron con grandes sumas de dinero, eran muy generosos. Ahora han dejado a un par de temas donde las organizaciones pueden concursar. Lo importante de esto es que son fondos de participación ciudadana. Son una ventana de oportunidad para las juntas de vecinos, centros de padres y apoderados, bomberos, scout, organizaciones legalizadas con antigüedad mínimo de un año, mismas que se vuelven recipientes de inversión para potenciar actividades diversaras, y entre ellas huertas y compostaje. Las organizaciones de vecinos y organizaciones son las que destinan un espacio donde los vecinos pudieran llevar su fracción orgánica.
Chile ha fallado en educación ambiental y seguimos haciendo mucha disposición final en relleno sanitario. Ha sido un largo camino. Los estándares en temas de recolección y disposición final han mejorado. Se pasó de los vertederos ilegales, que se fueron cerrando, a los rellenos sanitarios. Hay un cambio. Pero se sigue disponiendo los residuos en suelo y pagando una cantidad brutal e importante para las municipalidades.
Chile tiene una capacidad importante y hoy en día se están creando oportunidades, sobre todo en las ciudades más grandes que reciben toda la atención en Chile como Concepción Valparaiso y Santiago, Viña del Mar, Quilpué.
Prevención en la generación de residuos
Cuando hablamos de gestión de residuos, la prioridad es no generar el residuo. ¿Cómo es posible? A través de la educación. Sin embargo y ante el escenario actual es un concepto casi utópico pero hay que dar pasos hacia adelante.
La idea es generar menos residuos para contrarrestar el aumento de las tasas de generación. Hay muchas organizaciones que trabajan en los conceptos de Basura Cero. Incidir en las comunidades. Son cosas que se pueden replicar. Fomentar los huertos comunitarios, potenciar la experiencia de interactuar con los vecinos que en ocasiones no se conocen.
Ley REP
Recientemente se han hecho realidad diversos esfuerzos relacionados con los residuos plásticos. Uno es por ejemplo el tema de la bolsa plástica. Las empresas de retail han sustituido las bolsas de compra, por bolsas reutilizables. La prohibición de las bolsas plásticas es una realidad. Se ha sacado de circulación la bolsa plástica desechable en las grandes tiendas. Para el caso del comercio a menor escala, tienen marcos temporales distintos y bien definidos.
Aún se trabaja en los reglamentos que acompañan a la Ley REP. Recientemente se publicaron las metas del los neumáticos. Recordemos que la ley REP se enfoca en la trazabilidad de los residuos correspondientes a los materiales prioritarios, para así permitir alcanzar objetivos de reciclaje a cargo de los productores de los bienes de consumo.
En otros países se hace segregación y valorización más fuerte, como por ejemplo en Europa, donde cada vez más se utiliza menos los rellenos sanitarios, y ya se empiezan a ver iniciativas de diseño de empaque, reducción de empaques plásticos no indispensables, programas de retorno de envases, entre otros.










