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 Del lunes 3 al miércoles 5 de octubre de 2022.  https://festiverd.com/. 

 

El oligopolio Nestlé ha anunciado recientemente la alianza con Geocycle, brazo de LafargeHolcim encargado de proveer de combustibles alternativos para la fabricación del cemento.

 

Con presencia en más de 50 países, LafargeHolcim y su filial Geogycle pisa fuerte en imponer su modelo de negocio, que busca con avidez la sustitución de los combustibles de origen fosil argumentando beneficios ambientales. Las tendencias de los precios de combustibles sugiere que dicha acción es meramente económica y para protección de su negocio se abrazan de las causas de la sostenibilidad y las metas climáticas del planeta.

 

La alianza es entonces un paso más en el proceso de la consolidación y legalización de la incineración de residuos que a la fecha ya permite el uso como combustible de residuos tales como solventes, neumáticos y otros subproductos industriales. La introducción del concepto co-procesamiento a la LGPGIR (Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos) abre la puerta grande de los flujos de Residuos Sólidos Urbanos a nivel nacional para permitir ser llevados a manos llenas a los hornos cementeros. 

 

Con aval del Estado Mexicano se empiezan a crear nuevos marcos legales que terminan cerrando los eslabones alrededor de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos, como lo sería la Estrategia de Economía Circular, reglamentos sobre plásticos y los convenios internacionales como el de Basilea. 

 

El Estado Mexicano entonces se muestra como un administrador de los intereses de la cúpula empresarial, como un casero que no pretende incomodar y en cambio adapta y facilita la política ambiental a los casos específicos de algunos negocios relevantes, desoyendo los gritos de ayuda de las comunidades aledañas a las instalaciones cementeras que son quienes al fin y al cabo, padecen de forma directa y permanente la operación de esa industria que no se cansa nunca, y en cuyas espaldas llevan los riesgos tóxicos que acompañan su funcionamiento. 

 

Es entonces como Nestlé ejercita un discurso bien ensayado donde su solución a la mala publicidad por la contaminación que generan sus productos lo resuelven quemando. Estrategia que llega justo a tiempo pues ampliamente se cuestiona la responsabilidad que tienen en la producción y posterior acumulación de materiales plásticos en suelo, los océanos, e incluso en su modalidad de microplásticos ya insertos en la cadena alimenticia.

 

Intentan entonces crear y liderear el discurso a través de la repetición incansable de frases creadas a modo como el “plástico neutral” que se va introduciendo en la opinión pública.

 

Si Nestlé va a quemar es porque nunca ha sido realmente su intención rediseñar su productos y embalaje para adaptarlos a las metas reales por evitar la generación de los residuos donde vienen sus productos y los materiales que usan para su fabricación. 

 

Si lo van a quemar es porque siempre fue un discurso vacío hablar de compromisos de “relleno sanitario cero” cuando su propuesta de solución alterna era desde el principio quemar /  co-procesar, o cualquier otro eufemismo que esté en voga.

 

Si lo van a quemar es porque sus metas de producir y producir, vender y vender, generar residuos son de tal magnitud que solo caben en las mega ambiciones de las cementeras. 

 

La autoridad ambiental mexicana da señales de que el co-procesamiento no es una prioridad en la pirámide de gestión de los residuos: dicen que se incluye para ahí mandar lo que no cabe en el resto de las alternativas de gestión.

 

Vaya inocencia la de ellos, de pensar que imperará la lógica y la prudencia en la operación de los negocios globales bajo conceptos románticos. Vaya desconocimiento de los territorios de sacrificio. 

 

Vaya ligereza de parte de la política ambiental que olvida que su papel es rector y de crear lineamientos para acotar la voracidad de los oligopolios. 

 

Vaya desperdicio de su gestión, quienes no saben que dejar al mercado se regule por sí solo, ha llevado a las crisis ambientales más severas de la historia de la humanidad.

 

Alain Castruita

noesbasura.com